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Mientras escribo suena la canción Creepin' de POLIÇA
Hola;
Espero que estés bien, muy bien o, al menos, mejor que desde mi última carta.
Sé que en mi última carta me despedía hasta la vuelta de vacaciones, pero... ¡sorpresa! Las cosas surgen así, a veces con demora y otras de manera inesperada.
Y el caso es que tampoco es que tenga nada urgente que contarte o haya habido un hecho disruptivo que obligue a enviarte una carta. Simplemente me apetecía hacerlo, aunque "no toque". Creo que es motivo más que suficiente para escribirte. También coincide que ahora tengo (un poco) menos de carga de trabajo, ya en puertas de las vacaciones.
Esto me lleva a pensar en el trabajo que me cuesta relajar mis estructuras mentales. Tiendo a ser bastante rígido en cuestión, no solo de mi capacidad de improvisación, sino, sobre todo, de modular los escenarios futuros que he construido en mi cabeza (la mayoría irreales, obviamente). Y algo de lo que soy cada vez más consciente es de que la vida rara vez se puede planificar. Bueno, a ver, sí se puede, pero es posible que luego la vida decida ir por un camino (a veces más, a veces menos) distinto del que tú te habías planteado.
De esto va, básicamente, la versión de Christopher Nolan de "La Odisea" de Homero. Una peli que no voy a poner en recomendaciones. Primero, porque no creo que quede nadie sin conocer la peli y me gusta recomendar cosas que no han tenido tanta exposición mediática o son más desconocidas. Segundo, porque la película tampoco es que me haya vuelto loco. Tiene cosas que me han gustado y otras que no lo han hecho. Además de lo que comentaba en mi anterior carta sobre el elitismo absurdo del formato IMAX podría también incluir la puesta en escena (Nolan es uno de los directores menos imaginativos que he visto), el diseño en general y, aunque el sector más reaccionario ahora lo vea como un rojo peligroso (porque para la extrema derecha nunca nada va a ser suficientemente facha), sigue siendo un señoro contando historias para señoros.
Me llama sobre todo mucho la atención su obcecación (totalmente intencionada, intuyo, ya a estas alturas) con no entender el significado real de anarquismo, que tozudamente sigue identificando erróneamente con el caos.
Lo que sí me gustó mucho son las escenas del cíclope y Circe, posiblemente las mejores escenas que ha realizado Nolan, más cerca del terror y del fantástico que nada de lo que haya hecho antes y creo que son escenas deslumbrantes. La música también es estupenda, muy orgánica (Ludwig Göransson es que es buenísimo).
Pero lo que te quería comentar es que un concepto que me pareció muy acertado es el de identificar a los dioses con los elementos, convirtiendo al viaje de Odiseo en la tozudez de un hombre por controlar lo incontrolable y evitar lo inevitable, lo cual siempre le juega a la contra. No pude evitar sentirme identificado en cierta medida por lo que te comentaba al inicio de la carta.
Es curioso porque es algo que en proyectos creativos no me genera tanta ansiedad. Al final, un proyecto es una lucha constante contra las adversidades y limitaciones técnicas, económicas y de tiempo. Tienes que estar preparado en todo momento a recalibrar la ruta y a veces, virar violentamente para no estrellarte contra unas rocas.
Siendo el proceso creativo una analogía muy válida de la vida en sí, me hace cuestionarme por qué me cuesta tan poco en el primer contexto y tanto en el segundo. Supongo que es un problema de escala. En la vida, todo lo magnificamos y lo convertimos en trascendente y definitorio. En el papel, un error no deja de ser solo algo que todavía puede convertirse en otra cosa que no lo es.
Desde hace tiempo hago ejercicios para aceptar la incertidumbre. Eso implica enfrentarme a situaciones que entrañen inseguridad o miedo (siempre que no impliquen peligro, obviamente, porque yo no tengo la necesidad de embarcarme en una travesía por el Egeo de la Edad de Bronce).
Aquí no se trata de desafiar a los dioses, se trata de aceptar que no podemos ir contra ellos. Lo único que podemos hacer es aprovechar los vientos benévolos cuando los hay, disfrutarlos y capear los temporales de la mejor manera posible.
He de reconocerte que es un trabajo bastante duro, porque mirar de cerca las cosas que dan miedo y convivir de manera sana con las incertidumbres no es nada fácil. Es muy probable que sea un trabajo que me lleve toda la vida.
Por cierto, sobre la peli de "La Odisea", un artículo muy bueno con el que estoy bastante de acuerdo.
¡Que seriaza era Ulises 31! |