Cocotte Minute
CARTA #32
LA FORMA Y EL FONDO, TRASTEROS, FÁBRICAS DE PAPEL Y COLEGIALES PUNK
leer esta carta online

Viernes, 17 de julio de 2026

verano_2026

La cabecera de mi web que celebra la estación veraniega este año. Collage digital. Ilustración personal (2026).

Mientras escribo suena la canción Hello de Hania Rani

Hola;

Espero que estés bien, muy bien o, al menos, mejor que desde mi última carta.

Como ha pasado bastante tiempo desde la última que envié, han pasado por mi cabeza bastantes temas que comentar en estas líneas. Depende del día me apetece contarte una cosa u otra. Pero como te he comentado en alguna ocasión, siempre he pretendido contarte lo que me pase por la cabeza en el momento que escriba esto, sin un plan premeditado ni preparación previa.

Las recomendaciones funcionan igual, son cosas que me apetece compartir en este momento y no en otro. Estoy seguro de que mañana escribiría una carta completamente distinta, como así lo sería si la hubiera escrito ayer. Y eso es algo que me gusta mucho de estas cartas, que si releo alguna antigua, es como contemplar una Polaroid, una instantánea de un momento concreto que nunca podría ser otro.  

Me resulta curioso que, como reacción al clima actual de gente que ve las cosas en streaming en pantalla de móvil a velocidad x2 o bien en la tele pero mientras estás mirando tiktok, el sector más "autor" de hollywood (Nolan con su Odisea o Villeneuve con su próxima Dune parte 3, por ejemplo) a tendido a un viraje a las experiencias exclusivas. Básicamente, rodar en formato IMAX con cámaras mastodónticas e indicarte que la experiencia completa solo se puede vivir en un puñado de cines en el mundo por lo que cuesta un concierto (que esa es otra). Parece ser que ese es el futuro de la exhibición de cine, orientándolo a la experiencia inmersiva (como si no lo fuera ya ver algo en una pantalla de 15 metros a oscuras). Este tema, la proyección en cine, es un tema bastante complejo y más desde que las compañías de streaming entraron en juego. 

Yo, que procedo de una generación que ha visto mucho cine en sala pero muchísimo más en VHS o cadenas de televisión, estoy bastante lejos de emocionarme por ver las cosas en una pantallas de 70 metros. Me encanta ver las cosas en pantalla de cine, creo que es el sitio más idóneo para ver una película, pero también me parece bien si la ves en tu tablet, tu móvil o tu microondas. Creo que el contenido de un film y su disfrute está por encima de su forma óptima de exhibición. Es un poco como si pensáramos que la gente que lee en el metro no estuviera leyendo bien ya que no lo está haciendo de la manera más idónea, que es frente a una chimenea. No sé, igual estoy equivocado, pero toda esta promo de La Odisea y el pitostio de rodaje con las cámaras IMAX no me pueden parecer más irrelevantes. Igual es que le tengo un poco de manía a Nolan, puede ser. 

Es genial que se esté reivindicando una manera artesanal de hacer las cosas, creo que es algo que vamos a ver mucho en el futuro con todo este panorama de IAs generativas. Estoy viendo a muchos ilustradores, ilustradoras, diseñadores y diseñadoras volver a técnicas analógicas como declaración de principios y eso es algo de lo que siempre voy a estar a favor. 

Mi formación como artista y creativo es mixta, me formé en la transición de lo analógico a lo digital. En aquel momento (principios de los 2000) daba la sensación de que el papel lo iban a prohibir y todo iba a ser digital y aséptico en el siglo XXI.

A mí, por bagaje, me gusta demasiado el error, la imperfección, la textura (o la mierda, directamente, dirían algunos) y la incorrecta utilización de las herramientas, así que desde entonces he intentado que toda mi obra tenga un aspecto artesanal y orgánico aunque la hiciera con una computadora. Porque algo que siempre he echado en falta del entorno digital es que la capacidad de sorpresa y el accidente es muy reducida. Por eso disfruto mucho realizando obras analógicas, donde la capacidad de control es muy limitada y el accidente va a ser inevitable. De ahí que me guste mucho de la combinación de ambos entornos. 

Pero, al igual que he disfrutado de la calidad paupérrima de los VHS (una textura ahora muy tendenciosa), también lo hacía de los defectos de impresión de los tebeos y libros. Su descuadre de tramas, la calidad del papel. Y disfrutaba más de algunas canciones en casete que en CD. Aunque la calidad era inferior, se producían algunas distorsiones por el calor (no había que dejar las cintas en los coches a altas temperaturas porque la cinta se deformaba y producía variaciones en la onda de sonido, una especie de arcaico autotune) que me siguen fascinando. 

Y es que creo que los formatos humildes son el eje principal de la cultura popular. Películas que pasaron sin pena ni gloria por salas de cine pero se convirtieron en piezas de culto gracias a los videoclubs, las revistas de tebeos (para chavales y adultos) a precios populares. Y conciertos a precios asequibles que estaban llenos de chavales.

Ahora, todo ese acceso masivo a la cultura parece que ha ido a parar a internet, dejando todos estos formatos más tradicionales (revista, cine, discos, libros) como algo más elitista y exclusivo.

Y desde hace unos años, el poder acceder a las obras por servicios de streaming se convirtió en algo sostenible debido a precios asequibles (que no se interprete nada de lo que digo como que todo sea gratis ni nada parecido, que yo soy el primero que está en contra de los conciertos gratuitos). Pero desde hace un tiempo, estamos viendo como al codicia desmedida de esas empresas empiezan a agotar al usuario, que ya se plantea dejar estas plataformas y volver a enarbolar la bandera pirata. 

En los formatos analógicos, se cuidan mucho las ediciones, los libros ahora tienen las tripas decoradas con diseños y colorinchis, algunas pelis, las tochas de verdad, se ruedan y se estrenan en 75 mm... pero no olvidemos de cómo se hace el poso cultural una generación tras otra. Es la gente que accede a las cosas como puede, de una u otra manera. Supongo que llegar a un equilibrio es complicado. No tengo una solución para todas estas cosas. 

Pero puestos a desear, me gustaría más salas pequeñas de conciertos a precios asequibles, más salas pequeñas de cine diverso, más bibliotecas y librerías con modelos sostenibles. Cosas que solo son factibles a pequeña escala y bajo la estructura del pequeño comercio. Precisamente el eslabón que está en vías de extinción. 

Porque la era de la inmediatez y la impaciencia es un poco incompatible con todos estos conceptos. 

En fin, lo que sí tengo claro es que lo importante siempre, siempre, va a ser la conexión entre obra y receptor, independientemente de si viene embalado en papel de plata o en papel de envolver pescado. 

Por cierto, ¿recuerdas mi anterior carta? 

Te hablaba de mi aventura personal detestivesca por descubrir una película (vista en TV cuando era niño).

Pues... (redoble de tambores) no sé si ha sido por las peticiones que he realizado en Reddit y Youtube, pero la película ahora mismo se encuentra EN YOUTUBE. Lo cual hizo, como comprenderás, que me diera un vuelco el corazón.

Me enteré gracias a un comentario a una de mis peticiones (contacté con bastantes personas) que me indicaba que se había subido hace poco más de un mes (!). Vamos, que fue después de hacer un nuevo intento por encontrarla, tal y como te conté en esta carta. Nunca sabré si ha sido casualidad, coincidencia o consecuencia, pero, si me lo permites, voy a quedarme con esto último. 

Ya he podido verla y mi primera conclusión es que el cerebro humano es fascinante. 

La ilustración que hice para esa carta era esta, te la refresco:

collage_2026_04

Cito lo que recordaba de la peli:

protagonista ataviado con un sombrero bombín y en la que aparecía un niño vestido de marinero jugando con un aro que hacía rodar con un bastoncillo. Recuerdo que el hombre estaba en un despacho y también en un tren y que había una escena en la que el niño salía (o entraba) en la boca de un túnel en el que se adentraban unos raíles de ferrocarril y la luz de un tren que salía desde la oscuridad.

Recordaba todos esos elementos (el niño, el aro, la luna, tunel, la vía del tren, la luz de la locomotora...) pero todo se había deformado, mezclado y transformado en mi cabeza con los años. 

Te reconozco que me daba un poco de miedo enfrentarme a ella, por lo de las expectativas y si mi recuerdo se iba a ver traicionado o mancillado, pero la verdad, es que a estas alturas, esta película y mis recuerdos son dos cosas distintas. Mi recuerdo es un espejo deformado que casi nada tiene que ver con las imágenes de la peli, y ahora es un producto de lo que mi memoria ha ido haciendo con ellas a lo largo de los años. 

La peli, por cierto, me ha parecido una delicia visual (y la música me ha chiflado). Y he encontrado algunas referencias visuales que posiblemente se me quedaran incrustadas y he ido, de alguna manera, aplicándolas a lo largo del tiempo.

Aunque para mí ya había la verdad es que me parece increíble haber podido visualizarla al final después de tantos años, porque era realmente improbable. 

ghost_downstairs
¿Has llegado aquí por un enlace? ¡Suscríbete!
61dzgOG3IqL

UN LIBRO

Conocí a Marta Kayser en un curso (virtual) de la Escuela Minúscula relacionado con la narración gráfica. Fue en los días de pandemia, cuando parecía que estar ociosos y mirando el techo no era una opción. De que la pandemia supuso un antes y un después para la autoexplotación hablamos otro día. El caso es que ha pasado el tiempo y Marta ha publicado su primer libro, "La Fábrica de Papel", un cómic editado por Lúmen. En este libro, Marta desgrana su historia familiar y sus orígenes mientras, por el camino, va también exponiendo su momento vital y dudas existenciales (y laborales). Estas dos líneas se van entretejiendo, solapando para al final ver que todo tiene una relación directa o indirecta. Esa juego malabar lo narra de manera muy natural y cercana, con recursos como el collage y el sacarnos de la ilustración para subrayar con apoyo fotográfico, recurso que sirve de anclaje a la realidad, tanto como vestigio del pasado a nivel narrativo como prueba documental. 

Marta inicia así un camino como autora que, espero, nos traiga más joyitas como esta en el futuro.

Decir además, que, al hilo de lo que comentaba al principio, este libro (de más de 200 páginas) tiene una edición muy cuidada por Lúmen y aún así tiene un precio asequible. 

new-official-posters-for-backrooms-v0-u3zeslg1l6sg1

UNAS PELIS

Te recomiendo dos películas con tonos muy distintos.

Hace unas semanas pude ver la película que me llevó a hablarte de los espacios liminales, The Backrooms. La vi en cine y a pesar de ser en una sala llena de adolescentes fogosos deseosos de emociones fuertes (se ha vendido como la pelicula de terror que realmente no es), los ánimos se fueron helando conforme el metraje se fue desarrollando. Es una película escueta, minimalista, como su propio concepto. Me encantó (tenía un poco de miedo al hype, la verdad). A pesar de lo escueta que es, le da tiempo a hablar de un montón de cosas, desde nuestra relación con la memoria subjetiva y colectiva (algo muy al hilo de lo que te comentaba con la película "The Ghost Downstairs"), la toxicidad masculina o la represión del trauma. No está nada mal para 95 minutos de gente andando por salas vacías (o puede que no tan vacías). Y dirigida por un chaval de 20 años. Agüita. 

También he visto recientemente la peli "Ovejas Detectives" y me ha gustado mucho. Es la típica peli que ves la premisa en papel y te tira para atrás (ovejas que investigan el asesinato de su pastor). Lamento que no haya sido el éxito que debería haber sido. Película muy acogedora, encantadora, tierna, divertidísima y que aún en esa ligereza trata de manera nada edulcorada el duelo, la pérdida y la exclusión. Y es que está muy bien escrita. Está en Prime y si puedes verla, creo que te va a hacer pasar un rato muy muy bueno. 

collage_2026_05

Collage digital. Ilustración personal (2026).

UNAS CANCIONES

No te voy a recomendar solo una canción, van a ser varias:

  • Un tema bastante Triphopero ambiental (me ha recordado a los mejores Morcheeba).
  • Una delicia IDM delicadísima que espero te parezca tan hipnótica como me lo parece a mí. 
  • Un amanecer debería sonar más o menos así.
  • Esta canción debería llevarte algo de frío invernal (suena gélido y cálido al mismo tiempo) y eso, ahora mismo, estarás conmigo, es valorable. Este grupo suena como si Björk se hubiera unido a una banda post rock. Ojalá. 
683603196_3883241305315552_1391527108691574163_n

UN ILUSTRADOR

Me gustaría comenzar a recomendar ilustradores e ilustradoras que me parezcan intresantes. Sería el caso de es Manny Vincent Carbonilla, ilustrador filipino conocido como tofuneers.

Aunque trabaja para la industria del cómic, destaco sus ilustraciones sobre dúos musicales juveniles, con uniformes colegiales tocando en conciertos llenos de energía, sudor y actitud, con una mezcla de candidez y salvajismo. Composiciones vibrantes donde casi puedes oír el ruido que sale de los amplificadores. 

486685242_3530469123926107_5651474559107723978_n

Y con esto me despido hasta la próxima carta. Volveré en septiembre, después de vacaciones. Te deseo el mejor verano posible, dentro de este infierno de calor que estamos viviendo. Espero que puedas huir de él o al menos, apaciguarlo dentro de una piscina, playa o paliándolo con tu refresco favorito. 

Gracias por leer y recuerda que si quieres comentarme algo, puedes hacerlo por redes sociales, por correo electrónico o en los comentarios de las publicaciones de Cocotte Minute, ya sea para comentar algo de mis proyectos o para realizarme tú alguna recomendación que deba tener en cuenta. Será genial poder leerte. 

Cuídate mucho.

LEER CARTAS ANTERIORES

LEER ESTA CARTA ONLINE

Cocotte Minute
facebook  linkedin  youtube  instagram  bluesky 
Cancelar la suscripción   |    Gestiona tu suscripción   |    Ver online


Cartas escritas por un humano para humanos. 0% de trazas de IA generativa - CC BY NC SA - Jose Azorín 2026.